Pablo que dios te tenga en la gloria
Los calveros de alcorcon,
Hermanos en el dolor,
Con su noble corazón,
Gloria piden al señor.
Tan joven nuestro vecino,
Tanta desgracia vivida,
Por una mala partida,
Un trance de su destino.
Sólo nos queda llorar,
Y maldecir lo ocurrido,
Sin encontrar el sentido,
Ni su motivo encontrar.
Sólo queda acompañar
A su familia completa,
Con amor sin etiqueta,
De manera familiar.
Conde